¿Qué equipo uso para grabar?

Esta es una de las preguntas míticas que se hace cualquier filmmaker que ya se ha decidido por una cámara, porque la primera pregunta mítica es “¿qué cámara me compro?”. Si ya leíste mi entrada de la semana pasada, esta va a ser una especie de expansión, un DLC como en los videojuegos, un spin off como en las series, un matar el gusanillo… bueno, ya vale.

El equipo con el que suelo trabajar y el que suelo pedir cuando me llaman para ir a grabar como realizador principal o secundario siempre necesito que sea versátil. Un equipo que te permita grabar en cualquier situación, aunque, hoy por hoy, mi cámara está “obsoleta” en cuanto a vídeo se refiere. Y entrecomillo la palabra porque si es cierto que esta gran mítica cámara (hoy la coletilla es mítica) ha servido incluso para hacer publicidad de televisión. Es una cámara que con una buena iluminación y ópticas de alta calidad ha dado y sigue dando mucho juego, a pesar de que a nivel de postproducción se quede algo corta por tema de espacio de color y resolución (modesto Full HD).

En la era ya más que asentada del 4K, esta cámara se queda corta. Si grabamos bien, podremos ampliar hasta un 50% el plano y nos aguanta sin que se note demasiado. Por ejemplo:

Normal

Ampliado

Pero como bien os he dicho antes, a nivel de corrección de color se queda corta, y eso que como realizador de DSLR utilizo el Technicolor Cinestyle de Canon, un perfil de imagen más parecido al logarítmico que usan otras cámaras que permite regular mejor el color, pero tampoco sin pasarnos mucho.

En cuanto a las ópticas, en la imagen podéis ver estas:

  • Canon 18-135 mm: Un objetivo zoom perfecto para vacaciones y exteriores con mucha luz. El rango de la distancia focal es muy amplio para cubrir diferentes tamaños de plano y sobre todo, aprender a usar la cámara como Dios manda. Sin embargo, no es muy luminoso: F3.5-5.6
  • Canon 10-22 mm: Ideal para paisajes, es un gran angular brutal y de buena calidad dentro de objetivos de clase media. En mi caso, es más un gusto personal, puesto que como realizador se me caen los pantalones cada vez que lo uso con personas. La distorsión de la lente es muy grande lógicamente, sin llegar a ser ojo de pez, pero han surgido grandes fotos con esta lente. Tampoco es muy luminoso: F3.5-5.6
  • Sigma 30 mm: Una focal fija que uso mayoritariamente cuando hay intención narrativa en los vídeos. Es un angular adaptado al formato APS-C, por lo que su distancia focal es real. Es muy luminoso, hasta F1.4 y permite desenfocar el fondo una auténtica barbaridad. Lo conseguí de segunda mano y me costó 200€ menos de lo que costaba por entonces, siendo una de mis mejores compras.
  • Pentax 80-200 mm Macro: Este es un teleobjetivo macro heredado de mi padre. Es analógico, por lo que lo uso con un adaptador. Realmente en vídeo este objetivo no me sirve demasiado salvo que use la cámara con un estabilizador, puesto que la trepidación y mi pulso de pandereta hacen que sea imposible grabar con una focal de 200mm. Para fotografía macro, se consiguen resultados muy buenos, aunque su apertura máxima sea F4.5 y por tanto con baja luz deberíamos subir la ISO (sensibilidad del sensor) o aumentar el tiempo de obturación si los objetos están quietos. Sin embargo, al ser analógico está diseñado para película de 35 mm, así que su distancia focal multiplica por 1,6 realmente lo convierte en un 128 – 320 mm.
  • Pentax 50 mm: Le pasa lo mismo que al anterior, es realmente un 80 mm. Fundamentalmente para retratos en fotografía y en vídeo en entornos controlados para separar bien a los personajes del fondo. Su apertura máxima es de 1.8, pero con el adaptador se reduce ligeramente. Aún así, las texturas que se consiguen con esta óptica son una barbaridad.
  • Cosina 28 mm: Sería un 44,8 mm teóricamente. Lo cierto es que apenas lo uso. Se acerca a un 50 mm pero realmente con los otros me apaño, solo en situaciones muy concretas donde el anterior 50 mm no me entra por espacio.

Otras cosas que se ven en la foto

En la parte superior podéis ver dos antorchas led que he usado con dos baterías Sony F970 de larga duración en diferentes entornos de noche (bodas y discotecas cuando había que empezar por algún lado). Son regulables y sirven también para crear pequeñas escenas de luz o modelar alguna parte puntual de personajes.

Micrófono Rode de cañón. No es el Rode VideoMic Pro, pero su calidad es aceptable y su tamaño permite captar bien el sonido a distancia sin necesidad de una grabadora externa.

Zoom H4N. Es la grabadora de sonido de los filmmakers por excelencia. Actualmente tiene una versión mejorada que no he podido probar. Pero es que esta grabadora se usa incluso en producciones de cine en caso de que los sistemas fallen y haya que tirar con algo. Es intuitiva y fácil de utilizar. Permite contactar hasta 4 entradas de audio a la vez y grabar en multipista. Y si ya nos ponemos a toquetearla, nos puede servir como tarjeta de sonido ocasional en el ordenador. Es sin duda una buenísima inversión.

Boya Mic. Es un micrófono de corbata muy barato, 20€ concretamente. La calidad es buena y nos sirve para entrevistas puntuales o videoblogs. Si queremos estamos empezando a hacer cortos puede servirnos para sacarnos de un apuro, pero no será un sonido natural.

Flash Canon SpeedLite 430 EX II. Comprado en mi época de fotógrafo y videógrafo de discotecas. No soy el más entendido de flashes, pero en modo automático salva más de una foto (si, en las discotecas no iba a hacer arte con la cámara, 500 fotos por noche de media no es para probar a tirar en manual y ver si sale o no, para algo tenemos una cámara profesional).

Otras cosas que NO se ven en la foto

Cuanto además con un trípode de cabezal fluido Velbon DV-700. No es tan robusto como uno que lleve un cabezal intercambiable, pero la fluidez que nos da para el vídeo es fundamental. Podemos acoplarle además un peso en la parte de abajo o enroscar la cámara para ir a ras del suelo.

Un estativo con follow focus. No es un gimbal ni un steadycam. Es un soporte que permite rodar a cámara en mano sin que el pulso sea un hándicap. Se usa sobre todo para escenas de acción o que requieren mucho movimiento de cámara rápido sin necesidad de fluidez.

Cosas que me harán falta

La verdad es que soy más partidario de alquilar que de comprar, pero si es cierto que para proyectos personales, habiendo acostumbrado el ojo a la resolución 4K, la modesta y gran Canon 7D se queda corta. Por eso, dentro de poco actualizaré el equipo a una cámara que sea capaz de grabar a 4K 60fps, y no será la Lumix GH5s, puesto que no me seduce su sensor micro 4/3.

A esto le sumamos un adaptador si me paso a cámaras mirrorless (sin espejo) para las ópticas.

Por último, un gimbal como estabilizador principal. Aunque la nueva cámara lleve el sensor estabilizado, el gimbal es un elemento fundamental que si considero necesario invertir. Últimamente he probado el Zhiyun Crane 2, Ronin S y dentro de poco probaré el Moza Air 2, aunque el Zhiyun Crane 3 Lab (aún en desarrollo) se puede probar y tiene unas prestaciones ergonómicas muy interesantes.

En otra ocasión hablaremos del equipo informático, aunque si te has dado una vuelta por mi blog, habrás leído esta entrada donde hago una introducción a un PC de edición de vídeo.

¡Así que esto es todo! Si te ha gustado lo que has leído, puedes suscribirte al blog pinchando en este link: https://bit.ly/2LGpELc (te llevará a un formulario de MailChimp)

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¡Hasta la semana que viene!

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